La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Hablar con el corazón en la mano.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Jugar a dos barajas.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Vino mezclado, vino endiablado.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Pensando en pajarito preña'o
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
¿Mirón y errarla?.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
A confite de monja pan de azúcar.
Otra cosa es con guitarra
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Cada cual a lo suyo.
Enero, claro y heladero.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
La fe no tiene miedo.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada