Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
A tal señor, tal honor.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Al loco y al aire, darles calle.
Malo es callar cuando conviene hablar.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Al pan se arrima el perro.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Es pan comido.
A llorar al cuartito.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Calva buena, luna llena.
El sabio calla, el tonto otorga.
Quien bien ata, bien desata.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Habló de putas "La Tacones".
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
La sugestión obra.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
A buen amo, mejor criado.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Juan Segura vivió mucho años
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
A caballo grande, grandes espuelas.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
De luengas vías, luengas mentiras.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.