Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Bollo de monja, costal de trigo.
Decir, me pesó; callar, no.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Barba roja, mucho viento porta.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Palabras de santo, uñas de gato.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Al hombre de rejo, vino recio.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Estar en tres y dos.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Que mañana hay misa para los sordos.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
La lengua es el azote del culo.
A burra nueva, cincha amarilla.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Hija que casas, casa que abrasa.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Gente de montaña, gente de maña.
Esa más viejo que Matusalén.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Educación y pesetas, educación completa.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.