No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Vencer no es vergonzoso
De bajada todos los santos ayudan
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Despacio, que llevo prisa.
Más ordinario que un sicario en un burro.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El mirón, ¡chitón!.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El carcelero es un prisionero más.
El tiempo aclara las cosas.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
De perdidos, al río.
Buen lector, mal escribano.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Al rebuznar se verá quien no es león
Demasiada amistad genera enfados
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Si vives de fiado, vives señalado.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Habiendo don, tiene que haber din.
Bien está lo que bien acaba.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Donde está el rey, a cien leguas.
Lo robado no luce.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.