Malo es cojear delante de un cojo.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Mal es acabarse el bien.
Dar el consejo y el vencejo.
Maestre por maestre, seálo éste.
Dos capitanes hunden la nave.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Mal hace quien nada hace.
Un pie calzado y otro descalzo
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
De los enemigos los menos.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Saber de pobre no vale un duro
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
La barca pasa, pero el río queda.
Amistad que murió, nunca renació.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A barba muerta, obligación cubierta.
Bien o mal, junta caudal.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
El que se afloja se aflige.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
A casa de tu tía, más no cada día.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Antes de criticar, mírate la cola.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Hombre intranquilo vale por diez.