En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Lo que hoy es, mañana no es.
El ignorante es poco tolerante.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
A pan ajeno, navaja propia.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Más vale la sal, que el chivo.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Quien primero viene, primero tiene.
Agua de Duero, caldo de pollos.
A caballo grande, grandes espuelas.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
La primera señora, la segunda escoba.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
El interés mata la amistad
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Calles mojadas, cajón seco.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Para el solano, agua en mano.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
El vino casi es pan.
El más cuerdo, más callado.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Ignora al ignorante.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Cenó carnero y amaneció muerto.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Pan candeal no hay otro tal.
No hay primera sin segunda
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Hombre refranero, medido y certero.
Cabeza calva, peinada antes del alba.