Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Tiene una mala salud de hierro.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
El mal llama al mal.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El dinero diario, es necesario.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Mal hace quien nada hace.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
No hay cosa más barata que la que se compra.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Ignorante malo, mucho daño hace.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
A ciento de renta, mil de vanidad.
De comerciar a robar, poco va.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Hay quien no ve su camino.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
No hay mejor condimento que el hambre.
Nada tiene al que nada le basta.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El inferior paga las culpas del superior.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Peor que chile y agua lejos.
Rana en el fondo del pozo.
Mujer refranes, muller puñetera.
Nadie está contento con su suerte.
Bienes y males, a la cara salen.