La suerte de la fea, la bella la desea.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Una pena quita a otra pena.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A barba moza, vergüenza poca.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Casa cerrada, casa arruinada.
Domingo sucio, semana puerca.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Panza llena, quita pena.
La falta de progreso significa retroceso.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
La familia pequeña, vive mejor.
A la fuerza, ni la comida es buena.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A la vejez, dinero y mujer.
Mal duerme quien penas tiene.
Mal de muchos, epidemia.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
La prisa produce desperdicios.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
La mala vida acaba en mala muerte.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
A mala venta, mala cuenta.
El que no trabaja no come.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Las desgracias no vienen solas.