Zapatero a tus zapatos.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Agrada, quien manda.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Confía en lo que ves
Conquista el amor solo aquel que huye
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Mujer casada, casa quiere.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
A la noche putas y a la mañana comadres.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A liebre ida, palos al cubil.
El casado casa quiere.
Hablar en plata blanca.
Al son que le toquen bailan.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Ve tu camino para no tropezar.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Moza dominguera no quiere lunes.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Una buena campana se siente de lejos.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
A donde te duele, ahí te daré.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Para todo perdido, algo agarrado.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Donde no hay celos no hay amor.
El que canta y danza se agita y no avanza.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Mujer refranes, muller puñetera.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Reza, pero no dejes de remar.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Hay que hacer de tripas corazones.