Bajo ese puente, no pasa corriente.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
A saya blanca, ribete negro.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Andarse por las ramas.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
En caliente ni se siente.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
La Justicia entra por casa.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El llanto alivia el quebranto.
Paga para que te acrediten.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
La última cuenta la paga el diablo.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Desvestir un santo para vestir otro.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
La muerte en la patria es agradable.
Tienes la razón, pero vas preso.
La fortuna es madrina de los necios.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El nosotros anula el yo.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Al hombre mayor, dale honor.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El gañán y el gallo, de un año.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Todo se pega, menos la hermosura.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.