Barco grande, ande o no ande.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Can que mucho lame, saca sangre.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Quien nada guardó, nada encontró.
Ser amable es ser invencible.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El buen mosto sale al rostro.
Madre no hay más que una.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quieres taparle el ojo al macho.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Los difuntos, todos juntos.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Guardia viejo no cae en gancho.
No da, ni dice donde hay.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Quien se va, vivo y muerto está.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
A cada cajón, su aldabón.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Músico pagado no hace buen son.