En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Para que quiere cama el que no duerme.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Hacer castillos en el aire.
La lengua es el castigo del cuerpo.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
En San Antón, calabazas al sol.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El bien viene andando, pero el mal volando.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Ver y no tocar, se llama respetar.
A veces se llora de alegría.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Perro que ladra, guarda la casa.
Corre más una loca en chanclas.
Hacerle a uno la pascua.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
De descansar, nadie murió jamás.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.