De dos males, elige el menor.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Caga más una vaca que cien palomos.
Le sacan punta a una bola de billar.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Cada pájaro lance su canto.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A burra vieja, albarda nueva.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Zun de noche, se sube a un coche
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Deja que el buey mee que descansa.
Hablar a tiempo requiere tiento.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El perro flaco todo es pulgas.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Hijo descalostrado, medio criado.
Idos y muertos es lo mesmo.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Antes verdugo que ahorcado.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Por San Martín, trompos al camino.
Mal mascado y bien remojado.
De cualquier nube sale un chubasco.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El ave canta aunque la rama cruja.
El que come tierra, carga su terrón.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
A mucho hablar, mucho errar.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.