Colgar los guayos.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
No todo el que chifla es arriero.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Aire de Levante, agua delante.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Hablar bajo y obrar alto.
En la duda, ten la lengua muda.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Es cualquier baba de perico.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Dar el consejo y el vencejo.
Cada oveja con su pareja.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Tanto pedo para cagar aguado.
El más cuerdo, más callado.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Dar en el clavo.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Agrandado como alpargata de pichi.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
El mal llama al mal.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Boca de verdades, cien enemistades.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.