Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La esperanza alegra el alma.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Codicia mala, el saco rompe.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Buen corazón vence mala andanza.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
A amo ruin, mozo malsín.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Una buena dote es un lecho de espinos
Demasiado pedo para la mula.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Puerta de villa, puerta de vida.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Bien vestido, bien recibido.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Por el becerro se amansa la vaca
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Mujer que se queja, marido que peca
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A barba muerta, obligación cubierta.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Buena vida si refrenas tu ira.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Cuanto más primo, más me arrimo.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
A quien mucho tiene, más le viene.