El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El hombre honrado a las diez acostado.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Dando al diablo el hato y el garabato.
El otoño de lo bello, es bello.
Espéjate para que veas cómo eres.
Chico pueblo, grande infierno.
Favores harás, y te arrepentirás.
Vicio no castigado crece desatado
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
El interés tiene patas.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Abrojos, abren ojos.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Casa de mantener, castillo de defender.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La verdad no peca pero incomoda.
Con bondad se adquiere autoridad.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Un ruin ido, otro venido.
Ignorante y burro, todo es uno.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Nada es bello excepto la verdad
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".