Tripas llevan piernas.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Los pies van donde va el corazón
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
No hay viejo sin dolor.
Antes di que digan.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
La gota que derramó el vaso de agua.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Nada creas, sino lo que veas.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Me hizo sudar la gota gorda.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Y vuelta la burra al trigo.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Quien no se arriesga no cruza el río
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
El pez grande en la mar se hace.
Es muy poco pinole para ahogarse.
A la prima, se le arrima.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
El que pide lo justo, recibe migajas.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Dios no espera año para castigar.