Cada cual sabe lo que carga su costal.
Intelecto apretado discurre que rabia.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El vicio, saca la casa de quicio.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Mi secreto, en mi pecho.
Miren quién habló, que la casa honró.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
A buen servicio, mal galardón.
De casta le viene al galgo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Según serás, así merecerás.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Bandera vieja, honra capitán.
Entender lo bello significa poseerlo
Para alcanzar, porfiar.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Pedir más es avaricia.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Hacer de necesidad virtud.
Al hombre de rejo, vino recio.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Amor con celos, causa desvelos.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Mucho preito hace mendigo.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Los celos son el amor propio de la carne
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Al que le pique, que se rasque.
Quien guarda valores, padece temores.