De poniente, ni viento ni gente.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Quien bien quiere, tarde olvida.
No hay que pedirle peras al olmo.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
La fruta madura se cae sola.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
A burro viejo, poco forraje.
A flores nuevas, afeite perdido.
El que tiene narices, no manda a oler.
Al endeble todos se le atreven.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Quien te quiere, te aporrea.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Quien no miente no viene de buena gente.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
No hay primera sin segunda
Retírate, agua, y veré quien labra.
No hay ladrón sin encubridor.
Dos no riñen si uno no quiere.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Nada hay nuevo bajo el sol.
El que come solo, muere solo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Amor grande vence mil dificultades.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El trabajo no mata a nadie.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.