Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
La razón y el agua hasta donde dan.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
De esta capa nadie se escapa.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
A catarro gallego, tajada de vino.
Agua podrida, colada y hervida.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Esta de mírame y no me toques.
Quien no se arriesga no cruza el río
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
El agua en invierno duerme sola.
Gato escaldo del agua fría huye.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
Del agua mansa se asombra el perro.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Nadie toma lo que no le dan.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Riña de amantes, agua referescante.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Marido, comprad vino; que no lino.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Las aguas mansas son las peores
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
No hables por boca ajena.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Agua y aceite no se mezclan.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.