Quien no se arriesga, no pasa la mar.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Amor de casada no vale nada.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Una van de cal y otra van de arena.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Contra la gota, ni gota.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Explique, no complique.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Víbora que chilla no pica.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Nada con nada, total nada.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
A mucho vino, poco tino.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Hormigas con ala tierra mojada.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
La tierra que me sé, por madre la he.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Tres al saco y el saco en tierra.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.