Di mentira, y sacarás verdad.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
El hablar mismo idioma.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
No te metas en querellas ajenas.
Haz el bien y olvídalo.
Calva buena, luna llena.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Cambiar de opinión es de sabios.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
De sabios es variar de opinión.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
El que la deba, que la pague.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
La comida reposada, y la cena paseada.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
A quien presta nada le resta.
Quien busca, halla.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.