Marido, comprad vino; que no lino.
No tocar pito.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
A escote nada es caro.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Mano que te da de comer no has de morder.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Antes doblar que quebrar.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
El que algo teme, algo debe.
Dar antes que amagar.
O errar o quitar el banco.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Dinero no falte, y trampa adelante.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
No hagas trampa en que caigas.
Dar caramelo.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
No hay nada más caro que lo regalado.
Lo barato, sale caro.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Lo que no conviene no viene.
Mira la peseta y tira el duro.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.