Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
La vida da muchas vueltas.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Nadie se muere dos veces.
El tiempo vuela, que se las pela.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Está como agua, para chocolate.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Hombres de noche, muñecos de día.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
A largos días, largos trabajos.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
El que nada tiene, nada vale.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
A casa de tu tía, más no cada día.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Lo poco es poco, pero nada es menos.