La monotonía genera aburrimiento
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Ir de capa caída.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Más vale aprovechar que tirar.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
De día no veo y de noche me espulgo.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Un año bueno da para siete malos.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Este, como los gatos siempre cae parado.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Cada pájaro lance su canto.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Vive tu vida y no la de los demás.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Cada fracaso nos hace más listos.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Un buen plan al que se llega pronto y se aplica vigorosamente es mejor que un plan perfecto al que se llega tarde y se ejecuta mal.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El que nada debe nada teme.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Pan no mío, me quita el hastío.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
La felicidad es como un león insaciable
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Buen oficio es no tener ninguno.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Es como llevar leña para el monte.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!