Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Dama tocada, dama jugada.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Bien casada, o bien quedada.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Reniego de señora que todo lo llora.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.