No tengan miedo que yo estoy temblando.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Abril, siempre fue vil.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Meterse en la boca del lobo.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
A enemigo que huye, puente de plata.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
La mentira busca el rincón.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
La mano perezosa, pobre es.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Música y flores, galas de amores.
Día de agua, taberna o fragua.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Una en el papo y otra en el saco.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El que afloja tiene de indio.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Bien te quiero y mal te hiero.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Hay que poner tierra de por medio.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Burro cargado, busca camino.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El amor lo perdona todo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Cada uno es artífice de su ventura.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.