A caballo ajeno, espuelas propias.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Carne a carne, amor se hace.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Proba varón, que primero es San Antón.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Tal vendrá que tal te quiera.
A mucho vino, poco tino.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
A marido ausente, amigo presente.
El que quiera honra, que la gane.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Con la boca es un mamey.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
La labranza no tiene acabanza.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Tras buen soplo, buen sorbo.
A buen comedor, quitárselo de delante.