Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Una manzana roja invita piedras.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Lo imposible, en vano se pide.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Dar al olvido.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Toda flor quiere ser fruto.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El vino y la verdad, sin aguar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Quien bien siembra, bien coge.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Buena es la regla, si la regla es buena.
A lo que no puede ser paciencia.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Oir a todos, creer a pocos.
Llevar bien puestos los calzones.
Trato es trato.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
La suerte está echada.
Año nuevo vida nueva.
Ser un mordedor de pilares
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Donde las dejan, las cobran.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Pereza, llave de pobreza.
Hasta la muerte, todo es vida.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.