Hacer de necesidad virtud.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Más tira coño que soga.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Querer y no querer, no está en un ser.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Febrero, cebadero.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Pies, ¿para qué os quiero?.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Buena vida si refrenas tu ira.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Puso pies en polvorosa.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Hombre viejo no necesita consejo.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El amor es de hermano y no de señor.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
¡A darle que es mole de olla!
Zamarra y chaquetón, iguales son.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
La carta, corta, clara y bien notada.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Marido muerto, otro al puesto.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.