Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Hasta la salud necesita descanso.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
El que no mira, suspira.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
A casa vieja, portada nueva.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
El cantar, alegra el trabajar.
Inflama más la comida que las musas
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Agua de llena, noche de angulas.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A cada paso, un gazapo.
Antes de criticar, mírate la cola.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
El primer deber del amor es escuchar.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.