Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Írsele a uno el santo al cielo.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Ojo al parche.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Una vez al año, y ésa con daño.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Al ausente, por muerto le da la gente.
A gran pecado, gran misericordia.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
La pisada del amo, el mejor abono.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Todos la querían y entre todos la mataron.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Burro que piensa bota la carga.