Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Hombre amañado, para todo es apañado.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Del necio, a veces, buen consejo.
De lo vedado, un solo bocado.
Al malo, lo mejora el palo.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Cada cosa tiene su precio.
Contra gustos no hay nada escrito.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La carta, corta, clara y bien notada.
Hombre refranero, medido y certero.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Buena es la costumbre en el bien.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
Es el tercero en discordia.
Mallorquina, puta fina
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Obra acabada, a dios agrada.
Justicia y no por mi casa.
A braga rota, compañón sano.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Malos reyes, muchas leyes.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Más barato es cuidar que edificar.
Foso y vallado, buen cercado.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Según es el dinero, es el meneo.