A la mujer y a la mula, vara dura.
Quien bien quiere, bien obedece.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
De persona palabrera, nunca te creas.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Igual con igual va bien cada cual.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Hay que creer, rajar o desastillar.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
No muevas lo que esté bien.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El yerro encelado, medio perdonado.
Juego y paseo, solo para recreo.
A buen juez, mejor pastor.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Haz buena harina y no toques bocina.
Querer sanar es media salud.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Haber de todo, como en botica.
El que calla, otorga.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Cada quien, con su cada cual.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Con buenos modos se consigue todo
Hay que darle el beneficio de la duda.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Hacer oídos de mercader.
Ruego y derecho hacen el hecho.