A bien te salgan, hija, estos arremangos.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Por San Andrés, corderillos tres.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Hijo de gata, ratones mata.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Del tronco caído todos hacen leña.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Cada uno se rasca donde le pica.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
La manda del bueno no es de perder.
Agua mansa, traidora y falsa.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Las cosas en caliente pegan.
El ducado nunca huele a robado.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El que mal anda, mal acaba.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Esposa prudente es don de Dios.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A mejor cazador se le va la paloma.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Baila más que un trompo.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Paga adelantada, paga viciada.