El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Cada uno tiene su alguacil.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Donde dije digo, digo Diego.
Aseada aunque sea jorobada.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Habló de putas "La Tacones".
Lo de balde es caro.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Ayatola no me toques la pirola.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
El gañán y el gallo, de un año.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
De pies a cabeza.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Hay gustos que merecen palos.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
A la gorra, ni quien le corra.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.