Agua vertida, mujer parida.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Burlas suaves traen burlas graves.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Mala noche y parir hija.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El tiempo todo lo cura
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
El más cuerdo, más callado.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
A veces caza quien no amenaza.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Con bondad se adquiere autoridad.
A tambor mayor, diana no.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
De mala vid, mal sarmiento.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Al pez, una vez.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Favor con favor se paga
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos