Viejo es Pedro para cabrero.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Quien huelga no medra.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Cada pardal a su espigal.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Burro que piensa bota la carga.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Esto está color de hormiga.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Pan candeal no hay otro tal.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Cada santo tiene su candela.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
No ofende quien quiere sino quien puede.
A buen hambre, no hay pan duro.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Es el tercero en discordia.
Más dura será la caída.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Artero, artero, más non buen caballero.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Más peligroso que chocolate crudo.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Nadie querría para sí.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Nadie da lo que no ha.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Romperse el brial, más vale bien que mal.