Buscarle la quinta pata al gato.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Confesión hecha, penitencia espera.
A los cien años todos calvos.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Putas y frailes andan a pares.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Por un clavo se pierde una herradura.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
No tiene un pelo de tonto.
De puta a puta, taconazo.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Tras de corneados ? Apaleados.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Dios sabe lo que hace.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
De desagradecidos está el infierno henchido.
La necesidad conduce a Dios.
De padre carpintero, hijo zoquete.