Lo de balde es caro.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Más pica espuela de celos que de aceros.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Van al mismo mazo.
A gran prisa, gran vagar.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Ese huevo, quiere sal.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Puerco no se rasca en javilla.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
La espina, ya nace con la punta fina.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La soga quiebra por lo más delgado.
Nadie aprende por cabeza ajena.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
No hagas leña del árbol caído.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más querría un dinero que ser artero.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Te casaste, te entera.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Gran tocado y chico recado.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.