Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
La desgracia de un loco es dar con otro.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
A buena confesión, mala penitencia.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Hombre harto, no es comilón.
Para vos me peo y para otro me afeito.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cenó carnero y amaneció muerto.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Ahí está la madre del cordero.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Cochino matado, invierno solucionado.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Adorar al santo por la peana.
El que no tranza no avanza.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Hombre refranero, medido y certero.