La mierda, bajo la nieve, no se ve.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Dar una higa al médico.
Del mal vino, buena borrachera.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
La muerte todas las medidas vierte.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Peor que pulga en la oreja
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Sacar las castañas del fuego.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Que no te den gato, por liebre.
Baila más que un trompo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Se defiende más que un gato boca arriba.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
El fraile, la horca en el aire.
Mallorquina, puta fina
Una en el papo y otra en el saco.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
En carrera larga hay desquite.
Tirar la casa por la ventana.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.