Pueblos vecinos, mal avenidos.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
En vender y comprar, no hay amistad.
En San Antonio todo puerco es bueno.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Unos por otros, la casa sin barrer.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Con el amor está el temor
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
A catarro gallego, tajada de vino.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Hijo casado, vecino airado.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Todos los caminos conducen a roma.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Una hora de contento, vale por ciento.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
El que persevera triunfa.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
No vale un ardite.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Peso y medida, alma perdida.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Cabello crespo, calvo presto.
En Octubre echa pan y cubre.
Al que feo ama, bonita le parece.