Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Amor con hambre, no dura.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
El amor entra por la cocina.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Olla tiznada, bien es guisada.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El mal que no tiene cura es la locura.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Por la caridad entró la peste.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
A cautela, cautela y media.
Ya que el agua no va al molino, vaya el molino al agua.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Solo como Adán en el día de la madre
La barca pasa, pero el río queda.
A fullero viejo, flores nuevas.
Conozco al viajero, por las maletas.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
¿Qué le hace una mancha más al tigre?.
La justicia tiene un largo brazo.
A las diez en la cama estés.
El que necesita, te visita.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.