Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
A la larga, todo se arregla.
Buena fama, hurto encubre.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Menos perro, menos pulgas.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
No hay más chinche que la manta llena.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Todo lo muy, es malo.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Libro cerrado no saca letrado.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Quien calladamente arde, más se quema.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Nadie da lo que no ha.
Querer es poder.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Los extremos nunca son buenos.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.