Jugar y perder bien puede suceder.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El que muere, se libra de lo que debe.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Sigue el sendero de la serpiente, y llegarás a la muerte.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Reniego de plática que acaban en daca.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Sale más caro el candil que la vela.
Si no es gato, es gata.
El que tiene capa, escapa.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Una copa a las once, son once a la una.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El que pestañea pierde.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
En Febrero busca la sombra el perro.
La esperanza alegra el alma.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Las cosas de palacio van despacio.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
El que da, recibe.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Cada pez en su agua.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Un mal con un bien se apaga.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Más liso que nalga bebé.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Dos no riñen si uno no quiere.