El amor reina sin ley
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Si te casas con un hombre rico, es igual que sea feo o bonito.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Más vale bien amigada que mal casada.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Amor de dos, amor de Dios.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Hechos son amores y no buenas razones.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Casa hecha y mujer por hacer.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.