El alma está no donde vive sino donde ama.
El tiempo aclara las cosas.
Cavas tu tumba con los dientes.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Todo tiene un fin.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Año nuevo vida nueva.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
En otoño la mano al moño.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Nunca viene una desgracia sola.
El hambre es una fea bestia
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Quien solo vive, solo muere.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Limosnero y con garrote.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Casa convidada, pobre y denostada.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Hormigas con ala tierra mojada.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
No hay novia fea ni muerto rico.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Creer a pie juntillas.
Buena fama es buena cama.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.