Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
La lealtad se paga.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Una buena campana se siente de lejos.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Admisión de delito, relevo de prueba.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Principio quieren las cosas.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
En la unión está la fuerza.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Canción de la transición.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Sacar las castañas del fuego.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
A casa de tu tía, más no cada día.
La vida es grata, a quien bien la acata.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
La obligación es primero que la devoción.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Pan y vino y carne, a secas.