Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Ve tu camino para no tropezar.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Al potro que le alabe otro.
Es más seguro ser temido que ser amado
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Más da el duro que el desnudo.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El hombre haragán trabaja solo al final.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Es más infeliz que una mata de habas.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A caballo comedor, cabestro corto.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Músico pagado no toca bien.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Cada mochuelo, a su olivo.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Más vale creerlo que irlo a ver.
A cántaro roto, otro al puesto.
Quien menos procura, alcanza más bien.
La marcha instruye al asno.
Menos perro, menos pulgas.